liderazgo

Delegar y facultar en el liderazgo

La característica principal del liderazgo es dirigir a un equipo de trabajo. Por ello , es importante desarrollar la capacidad de delegar y facultar

No se pueden lograr grandes resultados si el líder no consigue identificar el potencial de su equipo de trabajo, y la única forma de lograrlo, es asignando funciones que exhiban las capacidades, talentos, y conocimientos colectivos.

Uno de los ejercicios más eficientes para potenciar el talento del equipo de trabajo consiste en delegar y facultar. Ambas acciones permiten medir resultados y establecer objetivos determinados.

Delegar

Según la Real Academia Española. Delegar es el dicho de una persona, autorizar (a otra) para que haga algo en su lugar. Otras definiciones establecen que, delegar es dar a una persona poder para que la represente y lo ejerza en su nombre.

Básicamente, delegar tiene que ver con realizar una asignación establecida por una persona en su nombre y bajo sus créditos. Es importante destacar que en esta acción no hay autonomía, solo el cumplimiento de la tarea o función ordenada.

Delegar es importante dentro cualquier organización o equipo de trabajo, es un tabulador de competencia y compromiso. Además de conectar al equipo con la visión, estimula el alcance de resultados y la eficiencia.

Facultar

Es dar autoridad, poder o derecho a alguien para hacer algo. En esta acción la persona puede ejercer una gestión propia con el fin de cumplir la tarea o requerimiento asignado.

Cuando se faculta no se marcan directrices, solo se fija una meta. Esta acción da espacio a la creatividad y el talento de la persona. Esto permite que pueda desarrollarse con pleno criterio y uso de sus conocimientos.

Es importante para toda organización aplicar ambas acciones, pues desarrollan potencialmente el talento y la capacidad del equipo de trabajo. Además, abre una brecha importante en el desarrollo colectivo y las mejoras del servicio.

Tanto facultar como delegar forman parte del ejercicio del liderazgo, a través de ellas, se puede medir la capacidad del capital humano y expone las habilidades de cada persona que compone el equipo de trabajo.

Desmotivacion

Qué es la desmotivación y cómo vencerla

Planificaste todo, estructuraste un buen plan, tuviste gran comienzo, ahora las cosas han marchado tan bien y hoy enfrentas la desmotivación y no sabes qué hacer.

La desmotivación es un fenómeno que afecta al mundo entero, es como un virus que atenta contra el desarrollo de cualquier emprendimiento, plan o ruta de acción o meta trazada. Realmente es un peligroso huésped interno que muchas veces no sabemos cómo controlarlo.

La verdad, es que todo nos podemos llegar a sentir desmotivados es cualquier momento de la vida. Lo importante es despertar rápido de ese estado y no permitir que nos arrope.

¿Qué es realmente la desmotivación?

Según la RAE, la desmotivación es la falta o pérdida de motivación. Por su parte, la psicología también la define como la falta de buenas razones para guiar nuestro comportamiento, es la pérdida del entusiasmo, la disposición y la energía para llevar a cabo determinadas actividades. Es un sentimiento de desesperanza y pesimismo que surge cuando nos enfrentamos a determinados obstáculos.

La desmotivación puede manifestarse en cualquier momento o circunstancia de la vida. Hay episodios de la vida en el que estar desanimado puede ser algo momentáneo y normal, en otros casos, puede llegar a convertir incluso en la desconexión total del objetivo.

A pesar de que la desmotivación es fenómeno universal, poder manejarlo de manera correcta es muy importante.

¿Cómo puedo vencer la desmotivación?

No existe una fórmula mágica; pero si hay consideraciones que deben tenerse para poder evitar extender un momento de desánimo. Por ello, te comparto algunos elementos que debes tener presente para hacer frente a esta situación emocional.

  • Enfócate

Una de los primeros síntomas de la desmotivación es el desenfoque. Comenzamos a ver los tonos grises y negros de la vida, nos distraemos muy fácil y el lenguaje cambia.

Por ello, sin importar como te sientas, concéntrate. Vuelve a tomar la agenda, replantea algunas metas si es necesario y conéctate con aquellas cosas que te emocionaban al principio.

  • Sé flexible

Muchas veces pensamos que, por equivocarnos en una ocasión, todo va salir mal. Pues déjanos decirte que no es así. Eres humano, por lo que debes darte la oportunidad de errar.

Recuerda que para poder aprender hay que equivocarse. Los errores son lecciones disfrazadas, así que debes verlas con objetividad, aprender la lección y seguir.

  • Conéctate  

En tiempos de desmotivación es muy importante conectarse con aquello que te llevo a emocionarte. No importante cual sea el área de tu vida, ubica el lugar, el acto, o la información que te hace recobrar la pasión.

  • Busca ayuda

No es bueno pensar que siempre seremos capaces que lidiar con todos nuestros gigantes internos. Muchas veces estamos perdiendo la batalla y por orgullo insistimos en seguir peleando solos. En momentos así, es buenos ubicar una amigo, mentor o guía, expresar nuestra situación y dejarse ayudar.

  • Aprende a motivarte

 Es importante comprender que no siempre tendremos a alguien que nos motive, o algún elemento externo que nos haga sentir bien. Por ello, debemos aprender a motivarnos, descubrir aquellas cosas que nos hacen sucumbir ante el desánimo y trabajar para mantener una salud emocional sana.

Conclusión

Me encantaría conocer tu opinión sobre este artículo, cuéntame cómo has vencido la desmotivación y cuales es la manera de motivarte. ,ZY�

La importancia de la lectura en el desarrollo personal

La importancia de la lectura en el desarrollo personal

Toda persona que desarrolla el buen hábito de la lectura siempre tiene una historia que contar, una anécdota que compartir y una lección que enseñar.

La lectura influye de manera directa en la mente, afectando la conducta y la perspectiva que se tiene de la vida. Además, en un plano fisiológico, se ha demostrado que quienes leen activamente son capaces de incrementar la conectividad de sus neuronas.

Leer mejora considerablemente el desarrollo educacional, personal y emocional de las personas. Es clave para la felicidad y el éxito personal (incluso la lectura es más importante para ello que el nivel socioeconómico de la familia).

En cuanto al área emocional, diversos estudios han demostrado que leer -fundamentalmente ficción- incrementa la capacidad para simular el estado mental de otros y poder sentir más empatía y comprensión por los demás.

Beneficios de la lectura:

  • Ayuda a aumentar la curiosidad y el conocimiento sobre determinados temas.
  • Estimula el razonamiento y la capacidad memorística de las personas.
  • Aporta la capacidad del pensamiento crítico y la confianza a la hora de hablar.
  • Contribuye a explorar nuevos mundos y mejora la imaginación de las personas.
  • Favorece la concentración y previene el estrés.
  • Crea vínculos y ayuda a conectar (conversación) con otras personas por afinidad de lecturas, emociones y conocimientos.
  • Ayuda a la compresión de textos, mejora la gramática, el vocabulario y la escritura de las personas.

¿De qué forma ayuda la lectura a desarrollar el crecimiento personal?

La lectura puede ayudar de muchas maneras, especialmente crecimiento personal. Cuando se lee un libro las personas logran transformar para bien muchas cosas de su vida, vivir en un mundo o en una época que no existe o conocer la realidad de países en los que no has estado.

A través de los libros se puede conocer a personas extraordinarias, que han logrado cosas importantes e increíbles. Esto ayuda al lector a ser conscientes de que solo dentro de sí mismo está todo lo que se necesita para vivir la vida que se desea.

El crecimiento personal en la lectura va a depender de contenido al que se esté expuesto. Por lo general, quienes buscan enriquecerse y nutrirse, buscan libros de autoayuda, testimonio o anécdotas para alimentar el alma y las emociones. Asimismo, la literatura sobre hechos históricos, escritos poéticos, testimoniales o anécdotas, pueden sumar mucho al conocimiento.

Me encantaría conocer tu opinión sobre este tema. ¿Cuántos libros has leído? ¿Qué libro recomiendas? Leeré tus comentarios, compártenos algún testimonio que aporte e impulse el hábito de la lectura.

El fracaso no es el final, es solo una experiencia

El fracaso no es el fin, es solo una experiencia

Viven tan afanados por lo que desean, que se les olvida tener presente que, en una vida tan cambiante, el fracaso es algo común.

La mayoría de las personas asocia la palabra fracaso a la inacción, al desorden y/o cualquier otra negativa. Esta concepción errada les impide superar las temporadas o etapas de la vida en la que no todo sale como esperaban.

Basta tener ganas de crecer y asumir desafíos en la vida, para probar una bocanada de fracaso. Si, pues, aunque nadie planifica una derrota, es importante comprender que las grandes historias e ideas exitosas han surgido luego de muchos intentos fallidos, momentos complicados, y un gran sentimiento de pérdida.

Expectativa de vida

Para superar cualquier derrota, es necesario evaluar la perspectiva con la que es vista la vida. Es decir, mientras más expectativa se tenga de algo, más complicado se hace superar no haberlo alcanzado.

Una de las cosas que genera el fracaso es un fuerte sentimiento de decepción. Las personas se sientes defraudadas y desilusionadas. Eso se debe a que la decepción no es otra cosa que el incumplimiento de expectativas creadas.

Es necesario amar la vida, plantearse metas y visionar un futuro esplendido. Pero es sumamente necesario comprender que no todo saldrá como esperamos, y entender que siempre habrá oportunidad de replantearse y seguir adelante.

Obsesión con el control

Creer que todo lo podemos controlar y canalizar es una postura muy riesgosa. No obstante, hay quienes se han convertido en adictos al control. Pretenden ajustar todo a su agenda, omitiendo circunstancias fortuitas y errores humanos que siempre están a la orden del día.

Posturas tan estrechas, como la de creer que todo siempre saldrá bien si lo planificamos, crean fortalezas mentales que impiden poder recuperar fuerzas y aliento en un omento de fracaso.

Ciertamente la organización y la administración del tiempo es un requisito fundamental para una vida exitosa. Pero a pesar de ello, la vida siempre traerá consigo circunstancias adversas que demandan aceptación y una actitud de ganador para superarlas.

Actitud ante la circunstancia

Es imposible sobrellevar cualquier escenario de dolor si no se tiene una buena disposición. Victimizarse y sumergirse en el lamento es el ancla a una vida fracasada. Si no hay disposición de salir adelante, no son funcionales los libros de autoayuda, los sermones de fe, o alguna que otra conferencia de motivación.

El manejo del fracaso depende exclusivamente de la actitud que con la que se asuman las circunstancias. La resiliencia, el ánimo y la autoestima son elementos internos cruciales en la superación de una circunstancia adversa.

Fracasar no es el capítulo final de la vida, posiblemente sea la experiencia necesaria para consumar las metas trazadas y los objetivos de vida planteados. Esta debe ser la actitud, la manera valiente de asumir un mal momento, una situación que no se pudo controlar.

“El éxito o el fracaso en los negocios se produce más por actitudes mentales que por capacidades mentales”. Walter Dill Scout

Vida cotidiana

Como manejar las emociones en la vida cotidiana

Las emociones suelen ser una montaña rusa, constantemente están cambiando y afectando las decisiones que tomamos en la vida cotidiana.

La vida está llena de situaciones difíciles que muchas veces no podemos controlar, y que pueden afectarnos negativamente si no sabemos cómo manejarlas. Para ello es necesario que aprendamos a desarrollar nuestra inteligencia emocional, entendiendo cómo regular la respuesta de nuestras emociones ante el mundo exterior.

Tipos de emociones

No se puede tener un equilibrio emocional en la vida cotidiana si no conocemos como funcionan y cuáles son sus distintas expresiones. Por ejemplo, nuestras emociones complejas son la mezcla de tan solo cuatro emociones básicas o primarias: gusto, enojo, tristeza y miedo.

Estas emociones primarias son las que nos avisan que alguna de nuestras necesidades básicas no está siendo satisfechas. Por ejemplo, el dolor o malestar emocional nos avisa que debemos atender nuestras necesidades psicológicas para evitar dañar nuestro ánimo.

La ira, el odio, la envidia y los celos, entre otros, limitan nuestra habilidad para ver el mundo como un lugar positivo en dónde vivir. Por su parte, las la alegría, el amor, la paz y la felicidad nos dan fortaleza reafirmando lo que es correcto; lo bueno.

Inteligencia emocional

Para poder tener un balance y lograr un equilibrio, es necesario desarrollar inteligencia emocional para poder entender cómo pueden afectar nuestros pensamientos y mantener el control sobre ellos.

Esta inteligencia implica la habilidad para percibir y valorar con exactitud la emoción; la habilidad para acceder y/o generar sentimientos cuando éstos facilitan el pensamiento; la destreza para comprender la emoción y regular las emociones que promueven el crecimiento emocional e intelectual.

Definitivamente, reconocer nuestras emociones y las emociones de los demás, es una cualidad muy importante en en diario vivir. Por ello, el equilibrio que se obtiene a través del desarrollo de esta inteligencia tiene efectos muy positivos.

¿Cómo puedo manejar mis emociones?

Lo primero que hay que comprender para poder mantener un balance emocional, es respetarse así mismo, respetar a los demás y respetar todo tu entorno. La estabilidad emocional no se logra con acciones egoístas, se necesita respeto en todos los aspectos de la vida.

Existen tres pasos para mantener estabilidad emocional:

  • Estar consiente: Debes aceptar que eres un ser emocional y que tu cuerpo es parte clave en el manejo de las mismas. Es importante reconocer que cada situación genera una sensación particular especifica que debes gobernar.
  • Aceptar lo que sucede: Este paso es mucho más difícil de lo que aparenta, ya que, en vez de aceptar alguna situación, muchas personas niegan, fingen o disfrazan el sentimiento. Es necesario comprender que no estamos exentos de tener algún sentimiento.
  • Comunicarse: Cuando se tratan de expresar las emociones, esta comunicación puede ser verbal o no verbal. Todos los sentimientos tienen una energía que le da vida a las emociones.

Líder

Yo quiero ser el líder

Toda persona tiene la capacidad liderar a otros; pero no todos tienen el carácter para sostener en el tiempo ese inmenso compromiso.

Cada ejercicio del liderazgo, independientemente el área donde se ejerza, trae consigo no sólo extraordinarias recompensas y reconocimientos, también grandes responsabilidades y riesgos que deben asumirse sin tardanza.

El liderazgo no es un traje que te quitas cuando el calor de las responsabilidades te hace sudar. De hecho, asumir cada uno de los riesgos de es lo que provoca semejante distinción.

Motivaciones incorrectas

Es común toparse en la vida con personas cuya única motivación es recibir recompensas y elogios por lo que hacen. Persiguen aplausos, cargos, títulos y posiciones, omitiendo los riesgos y responsabilidades que implica ser un referente ante los demás.

Este tipo de motivaciones, suelen llevar a las personas una profunda frustración de vida. Su interés nunca está puesto en el servicio a los demás si no en aquellas acciones que lo hacen ver como alguien virtuoso.

A decir verdad, es un proceso normal en toda persona querer ser reconocido en justa medida por lo que hace, pero es importante comprender que cuando esto se convierte en la única motivación, nada de lo que se logre puede ser sostenible en el tiempo. Tarde o temprano se desmorona.

Reconocimiento de otros

Cuando hablamos de un verdadero liderazgo nos referimos a un titulo que dan las personas. Es el reconocimiento que otros otorgan de manera espontanea y genuina a alguien que de alguna manera u otra es influyente en sus vidas.

No se puede dirigir a la fuerza, con manipulación o chantaje. Se necesita carácter, empatía y mucha responsabilidad para poder ser un buen referente para otros. 

Es normal que cuando el líder se impone, la rebelión se manifieste. Es algo natural en el ser humano, revelarse ante todo aquello que intenta doblegar su voluntad. Por ello, muchos modelos políticos totalitarios no transcienden en el tiempo, pues todo aquello todo aquello que tiene característica imperativas es rechazo por las masas.

El verdadero liderazgo inspira, impulsa y desarrolla a otros con su ejemplo. Asumiendo riesgos, demostrando carácter y generando la empatía correcta para ser reconocido.

Hábito de procrastinar

Procrastinar, un hábito riesgoso

Eso de dejar para mañana lo que se debe hacer hoy puede llegar a convertirse en un mal hábito, capaz de estorbar el crecimiento y el desarrollo personal.

Probablemente en algún momento has escuchado aquella famosa frase de Benjamin Franklin cuando dijo: “Nunca dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.” Esta expresión es usada para referirse a una personas con tendencia a postergar tareas.

¿Qué es procrastinar?

Básicamente, y en termino simples, la procrastinación es dejar para después algo impostergable, a cambio de otra cosa no tan apremiante. También, se podría decir que es una forma de eludir, usando otras actividades como refugio para no enfrentar una responsabilidad, una acción o una decisión que debemos tomar.

Las personas procrastinan de diferentes maneras, algunas llegando al extremo de hacerse adictas o dependientes de esas otras actividades externas, como, por ejemplo, ver televisión, revisar las redes sociales, atender el teléfono móvil, jugar videojuegos, ir de compras, o comer compulsivamente.

Pero, a decir verdad, el ser humano es propenso a prorrogar las cosas que planifica. Esto se debe a varias razones como: El mal manejo del tiempo, el exceso de actividades, algún hecho de carácter urgente, o simplemente falta de compromiso consigo mismo y con los demás.

Los riesgos de la procrastinación

Para poder vencer el hábito de procrastinar no hay una fórmula secreta. No obstante, hay distintas maneras de hacer frente El primer paso para poder enfrentar a esta costumbre es reconocer sus riesgos, daños y las consecuencias que puede ocasionar ese particular estilo de vida.

Uno de los principales riesgos de procrastinar es no concluir las cosas importantes que se han planificado y proyectado en la vida. Esta acción puede llegar a convertirse en un efecto desencadenante que la postre termine afectando distintas áreas como: La familia, el empleo, la salud o el entorno que rodea a la persona.

Una persona que en su vida cotidiana se adapta a procrastinar con frecuencia reduce considerablemente su credibilidad. En el ámbito de las relaciones interpersonales este mal hábito afecta el circulo de personas cercanas y atenta considerablemente la buena relación con estos vínculos.

Es necesario comprender que nadie está exento de procrastinar, ni siquiera los mejores. No es algo exclusivo, pues el ser humano es proclive a desarrollar este hábito. Por ello, existen algunas estrategias recomendables para hacer frente a la procrastinación:

  • Manejo del tiempo: Por lo general quien tiende postergar sus actividades y planes lo hace por un mal manejo del tiempo. Lo ideal es comenzar a hacer uso de agendas y planificar el uso del tiempo.
  • Hacer seguimiento a los planes: Reza un dicho popular: “Lo que no se evalúa, se devalúa”. Si no hay una evaluación de los planes establecidos será muy probable procrastinar.
  • Manejar bien los errores:  En la mayoría de los casos de tiende procrastinar porque no existe un buen manejo de las fallas que se comenten en el trayecto. Errar es parte del crecimiento, hay que ser flexible consigo mismo y asumir los errores como parte del camino sin rendirse.
  • Autogestión: Nada funcionará si no existe dominio propio.Vencer el hábito de procrastinar implica gobernarse así mismo. Comprender que debe existir una voluntad enfocada en cumplir las metas trazadas.

La mejor manera de ser eficiente y productivo en el tiempo tiene que ver directamente con la autodisciplina. Es decir, con la voluntad para hacer lo que debe hacer de forma constante. ¿Cuál crees tú que es la mejor manera de vencer la procrastinación? Me encantaría leerte, y conocer tu opinión.

Conquistarte a ti mismo

El éxito de conquistarte a ti mismo

Si no eres capaz de desarrollar dominio propio y conquistarte a ti mismo tarde o temprano todo lo que construyas se desplomará.

Sé que es un poco fuerte lo que acabas de leer, pero cuando el propósito es conquistarte a ti mismo, no es suficiente el talento ni las ganas de alcanzar un objetivo. Se necesita mucha disciplina, determinación y una óptima gobernabilidad.

La aprobación

He tenido la oportunidad de asistir a muchas conferencias de motivación personal, de negocios y de emprendimiento, en cada una de ellas he notado lo necesario que es recordarle a las personas el valor que tienen, su importancia en el desarrollo de la sociedad, y la gran capacidad que poseen para alcanzar lo que se propongan.

En estos eventos motivacionales he visto personas entrar con el ceño fruncido y salir con una sonrisa reluciente. Ese agradable efecto se debe a la necesidad que tenemos todos de ser aprobados y tomados en cuenta. El ser humano necesita aprobación.

Pero, ¿Cuánto podría durar ese efecto? ¿Será que hay suficiente amor propio y determinación en esas personas para sostener en el tiempo todo lo vivido? Realmente son preguntas que quedan en el aire sin respuesta luego que terminan estos eventos.

Sentir deseos de ser motivados es bueno, tener necesidad de ser aprobados y tomados en cuenta también lo es, el problema viene cuando no eres capaz de ser tu propio proveedor y te haces dependiente de las voces externas.

Gerencia del tiempo

Morgan Scott Peck, Psiquiatra y escritor estadounidense dijo en una oportunidad lo siguiente:

Hasta que no te valores a ti mismo, no valorarás tu tiempo. Hasta que no valores tu tiempo, no harás nada con él”.

Esta frase es genial, realmente expresa una realidad visible en la vida de muchas personas. Es increíble como el valorarse a sí mismo tiene una repercusión en todo lo que te determines hacer en la vida.

 Quienes buscan el éxito deben comprender que no siempre habrá palabras de motivación, que no todo saldrá como se espera y no siempre se tendrá el control de las cosas. No obstante, todo aquel que aprenda a gobernarse así mismo aprenderá a superar los caminos escabrosos.

La recompensa

Hay quienes aseguran que “soñar no cuesta nada”, pero seguramente quien se inventó esa frase no sabe lo que es tener que conquistarte así mismo para lograr una meta. Los sueños son costosos, y no hablo exclusivamente de dinero, me refiero al sacrificio que representa alcanzarlos.

Alcanzar el éxito cuesta. Desarrollar hábitos que te ayuden a construir lo que sueñas implica mucho esfuerzo y sacrificio; pero la recompensa de vivir de esta manera es extraordinaria y trascendental.

Anímate a seguir construyendo, continua soñando, vence la adversidad, supera el dolor, pero sobre todo, determinate a vivir la gran aventura de conquistarte a ti mismo.

Odié cada minuto de entrenamiento, pero no paraba de repetirme: ‘No renuncies, sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón”.

Mohammad Ali.