Felicidad plena

La felicidad plena está en tus manos

La felicidad plena es el anhelo de muchas personas, la mayoría la busca en espiritualidad,  en las riquezas, en las causas sociales, en el desarrollo profesional o en el amor.

Socialmente, casi todas las vías que apuntan a que la felicidad plena tiene que ver con factores externos. El sistema en el que vivimos se sostiene más de apariencias que en la esencia misma de las cosas.

Eso provoca un gran un gran abismo de decepciones y fracasos en busca de la felicidad plena. Pues, aunque los logros de la vida generan satisfacciones y un importante sentimiento de realización, eso no perdura si internamente no hay plenitud.

¿Qué es la felicidad?

Según la Real Academia Española (RAE), la felicidad es un estado de grata satisfacción espiritual y física.

Este concepto, destaca dos elementos sumamente importante en el ser, pues lo espiritual y lo físico corresponden a la realidad palpable que nos rodea, y de la cual, hemos desarrollado un pensamiento interno que gobierna toda nuestra manera de actuar y conducirnos.

Por eso, al referirnos a ella, no hablamos de un titulo, o del suvenir de una caja de cereal. No tiene que ver con algo que ganamos obteniendo algo, o alcanzando algún objetivo deseado.

La felicidad es, básicamente, la opinión que desarrollamos de cada experiencia vivida, de nuestros entorno, y de nosotros mismos. Esta estructura de pensamiento, se gesta fundamentalmente en la introspectiva, no en los eventos que surjan en lo externos.

Por eso, cuando una persona es realmente feliz, disfruta de la vida sin complejos ni miedo a fracasar. Tampoco son adictos a las aprobaciones ni a la adulación, pues están muy claros de su potencial y sus talentos. Eso los hace más efectivos en las relaciones interpersonales y en desarrollo de su proyecto de vida.

Decisiones asertivas

No es cuestión de suerte, se trata de decisiones asertivas

En el transitar de la vida y el éxito en ella, dependen exclusivamente de las decisiones que se tomen, y no del efecto de la suerte. 

Pensar que la vida es un asunto de suerte es exponerse considerablemente al fracaso. Ni siquiera la suerte misma se acerca a alguien que no esté construyendo nada. 

Afortunadamente nuestro mundo, sus avances y todo lo que disfrutamos hoy fue construido con base en las decisiones asertivas, la disciplina y la constancia. La realidad que hoy vivimos, no es para nada una consecuencia de la suerte. 

Por eso, para los soñadores y constructores de futuro. A continuación, algunos consejos para ser aún efectivos en la toma de decisiones.

Definir los objetivos: 

Los ejecutivos atienden muchos asuntos a la vez, por lo tanto, es importante no perder la dimensión ni rumbo de los mismos. Es necesario tener muy claro desde un comienzo, los alcances y resultados que se deben conseguir en cada uno de sus proyectos y además, medirlos constantemente para modificarlos en su momento. 

Tener en cuenta las consecuencias de cada decisión: 

Es necesario realizar una matriz que indique los efectos y el impacto de una decisión; es decir, que al identificar una o más alternativas para llegar a un fin, deben ser evaluadas para elegir la correcta.

Modificar decisiones sin es necesario: 

Tomar una decisión no significa que con ella se cumpla el objetivo. Si tal vez, no se ven los resultados que visualizó con anterioridad, no le tema al cambio ni a replantear decisiones, si lo percibe a tiempo podrá modificarlo.

Asumir los riegos: 

Arriesgarse no es algo negativo, por el contrario, es tener seguridad y confianza en lo que hace, así que anímese a confiar en usted mismo, en su instinto y en su equipo de trabajo.

Este es un proceso de aprendizaje, si los resultados no son los esperados no se angustie, aprenda de los errores y los fracasos, estos lo llevarán al éxito.

Actitud positiva

Cómo tener una actitud positiva ante la vida

Tener una actitud positiva ante la vida es un capital emocional imprescindible cuando se desea vivir de manera plena y exitosa.

Ciertamente la vida está llena de victorias y fracasos, experiencias necesarias para desarrollar carácter y madurez. No obstante, cada una de estas vivencias no siempre son canalizadas y asumidas con actitud positiva.

Y la actitud como asume la vida es un elemento muy importante, cuando se busca ser exitoso y trascendental. Pero, ¿cómo se puede tener una actitud positiva en la vida?

A continuación, algunos consejos importantes para adquirir una mejor actitud ante la vida:

Controlar pensamientos negativos

Las personas son el resultado de lo piensan. Por eso, aprender controlar los pensamientos negativos tiene un efecto muy positivo en la manera en que se asumen las distintas circunstancias en la vida.

Evadir entornos y personas negativas

En este punto, encaja muy bien aquel refrán: “Dime con quién andas, y te diré quién eres”. Es importante evitar personas que tienen actitudes negativas además de poseer actitudes pesimistas, estas relaciones no contribuye en la búsqueda de una actitud positiva.

Practicar algún método de relajación y meditación

La práctica de la meditación ayuda a desterrar de la mente los pensamientos negativos y a controlar las emociones dañinas por otro lado, dentro de este aspecto, es importante la fe y la creencia.

Evitar las comparaciones

No es saludable compararse con los demás, lo ideal es trabajar para cambiar aquellas cosas que se deben mejorar dentro del ámbito peronal, antes de sucumbir en las comparaciones.

Enfoque en lo que se puede controlar

No todo en la vida se puede controlar. Así que, por mucho que una persona pueda angustiarse, el resultado de aquellas cosas incontrolables siempre será el mismo. Lo ideal es no malgastar energía en aquello que no se puede manejar.

Aumentar el amor propio

Toda actitud positiva parte del amor propio. Mientras una persona logre el amor propio podrá asumir mucho mejor la vida y cada una de sus circunstancias.

Cuidar la imagen:

Verse bien es importante para sentirse bien consigo mismo. Por ello, es importante dedicar tiempo para cuidar la imagen y salir de casa siempre bien arreglado.

El éxito

El éxito, un concepto subjetivo y experiencial

Muchas personas buscan el significado de éxito con el anhelo de encontrar la fórmula mágica que les permita materializar efectivamente lo que construyen.

En busca de alcanzar el éxito, muchas personas persiguen modelos, influencer o personalidades que según su perspectiva lo han alcanzado. Esta admiración crea patrones de conducta que expresas de alguna manera la visión de vida que cada persona quiere o tiene.

Cuando se habla de éxito hay infinidades de conceptos e interpretaciones que en su mayoría se sostienen de fundamentos meramente subjetivos y experienciales. Pero, ¿qué es realmente el éxito?  

La palabra éxito viene del latín y tiene la misma raíz que la palabra «exit» (salida) en inglés, y del latín: “exitus”, salida. Significa “término, fin”, ej. “incerto exitu victoriæ” (siendo incierto el resultado de la victoria).

Es básicamente una opinión subjetiva y experiencial que se tiene de una persona, familia o empresa que haya alcanzado algún logro importante e influyente. No existe otro significado más razonable para definirlo.

Continuamente se escriben sobre este concepto muchos libros, se dictan infinidades de seminarios e innumerables congresos para definir semejante expresión. Pero la mayoría de los intentos no logran incidir en las personas porque el éxito termina siendo una opinión personal sostenida en la experiencia.

Se le puede vender cualquier idea a las personas, pero al final de todo, cada quien de manera introspectiva define sus propios conceptos. A esto se le puede llamar estructura de pensamiento.

El ser humano a través del conocimiento y la experiencia va desarrollando su propia interpretación y resolución de vida. En este proceso incide, su entorno, educación y cultura.

En líneas generales, el éxito es la opinión personal que cada quien desarrolla según su introspectiva y lo expresa en su diario vivir. Por eso, el éxito es un camino trazado por cada persona, no un destino referido por alguien más.