Motivación en tu área laboral

¿Cómo sentir motivación en tu área laboral?

Sentir motivación en tu área laboral es un factor determinante para tu rendimiento, actitud y comportamiento dentro de la organización.

Si lo más importante es el bienestar propio, este debemos mantenerlo en cualquier área de la vida o contexto de desarrollo, incluyendo el laboral. Hay que permanecer en espacios donde nos sintamos bien, tranquilos y satisfechos; ya que de otra forma se generan aspectos negativos para consigo mismos y el entorno, de ahí que se habla de la motivación laboral.

¿Que entendemos por motivación laboral?

Tiene que ver con todos los aspectos dentro de una organización que nos impulsan y mantienen satisfechos. Habitualmente, se puede hablar como de dos motivaciones distintas, primero, las internas o propias, es decir, las que tienen que ver solo con uno mismo, por ejemplo, si estás laborando en algo que te apasiona, esa es tu motivación. Ahora, también entendemos con motivación labora, todos aquellos recursos que la empresa emplea para mantener a su talento humano feliz, aquí entran los paquetes salariales, beneficios extras, entre otros.

Haz lo que te gusta y apasiona

Siempre que sientas amor y pasión por lo que haces, ni siquiera lo verás como un trabajo, sino como un placer que, además genera ingresos, aprendizajes y experiencias. Puede que la entrada salarial dentro de tu organización no sea la mejor, pero si amas lo que haces, eso no provocará una decepción en ti como para que dejes de laborar, quizá te incomode un poco o hasta moleste, pero nada llegará al punto de hacerte sentir que no vale el trabajo, precisamente, porque tienes motivación interna. Ahora, si están ambas, será mucho mejor.

Claves para mantener la motivación

Hay ciertas cosas que puedes hacer, están a tu alcance y son sencillas para que te impulses, para que mantengas la motivación en tu área laboral, inclusive si algunos contexto no están tan bien, tengas seguridad y convicción, además, mientras sientas motivación, será más fácil que halles soluciones, seas proactiva y mantengas el buen estado de ánimo.

  • Mantén presente cuáles son tus metas
  • No hagas tantas quejas, si no, participa de manera proactiva
  • Valora tu trabajo y prémiate los logros, y de los no tanto, aprende
  • Adecua tu espacio laboral para que te sea agradable
  • Cultiva una buena relación con tus compañeros
  • Acepta y afronta los cambios con buena actitud
  • Sé optimista sin dejar de ser realista

Es mucho el tiempo que se le invierte al trabajo, así que es sano buscan sentir motivación en tu área laboral, de esa forma, sentirás que estás haciendo algo bueno, divertido y que te llena el alma, de lo contrario, será un suplicio y tortura.

Inteligencia emocional

¿Cuál es la importancia de la inteligencia emocional?

Para tener inteligencia emocional, es fundamental conocer nuestras propias emociones y sentimientos, además, aceptarlas para trabajarlas.

¿Eres de las que se deja dominar por las emociones? Todos somos movidos por las emociones y los sentimientos, la diferencia está en que estos no deben controlarnos, sino al contrario, nosotros manejarlas adecuadamente de modo que tengan una repercusión positiva en nuestras vidas y hasta en el entorno. Cuando estas nos gobiernas, nos impiden llevar una vida plena y en bienestar, tanto consigo mismas, como con el resto.

Esto es la inteligencia emocional

Es la capacidad o habilidad que se tiene para identificar, comprender y manejar los sentimientos y emociones de modo que no nos afecten, y tampoco al entorno cercano. Se trata de canalizarlas de una forma adecuada y no dejarnos llevar desbocadamente por ellas, puesto que en ocasiones no sesgan la percepción de la realidad. También tiene mucho que ver con la forma en cómo se afrontan las adversidades con pensamientos, emociones y sentimientos hacia lo positivo.

¿Por qué es importante ser inteligentemente emocional?

Cuando nos dejamos gobernar por las emociones, no experimentamos la tranquilidad, plenitud ni bienestar, tanto físico, como mental; ya que nos puede conducir a tener actitudes erradas y, sobre todo, a perjudicar las relaciones interpersonales, pero principalmente, la relación consigo misma. Tener inteligencia emocional también ayuda a lograr las metas y resolver problemas.

¿Cómo cultivar la inteligencia emocional?

Formar cada día nuestra inteligencia emocional nos conduce por una vida de mayor bienestar y felicidad.

  • Determínate a dejar el pasado
  • Codéate con personas positivas
  • Concéntrate en lo positivo
  • Aprende cosas nuevas cada día
  • Busca en que invertir tu energía
  • Canaliza a través de actividades tus emociones y sentimientos

¿Se nace o se hace la inteligencia emocional?

Ninguno nacemos con inteligencia emocional, todos la manejamos de forma distinta. La verdad es que esta se va desarrollando a través del tiempo y con el paso de las experiencias de vida. Sin embargo, hay que considerar que, si se desea tenerla siempre, es cuestión de trabajarla, forjarla y mantenerla.

La autoestima

La autoestima: valor propio innegociable

Parte de vivir con bienestar y plenitud, empieza en ti misma, en la relación de amor propio que tienes contigo y el valor que te das.

Dicen que lo más importante es el amor, pero ¿el amor a quién? Nosotros diríamos que a sí mismos, porque si ese no existe, no puede haber por alguien más. Para saber amar y cuidar de otros, primero tenemos que saberlo consigo mismos. Asimismo, para vivir en armonía con el mundo, tenemos que estar en paz y satisfechos con nosotros, con lo que somos, lo que tenemos y lo alcanzado; es preciso tener un buen concepto de nuestra propia persona.

¿Saben que es la autoestima?

La autoestima es la percepción que tenemos de nosotros mismos en términos generales, tanto hacia lo físico, como lo interno, es decir, abarca todos los ámbitos de la vida. Esto tiene que ver con la valoración que se tiene de sí, la cual puede ser real o estar muy alejada de la realidad. Cuando hablamos de buena autoestima, tiene que ver con que ese concepto propio está orientado a lo positivo sin llegar a lo irreal.

Importancia de la autoestima como valor

Se trata de un valor que nos dedicamos a sí mismos y que debe ser innegociable, ¿por qué? porque este nos permite sentirnos bien consigo mismos y, por tanto, eso es lo que expresamos. La autoestima nos hace crecer y desarrollarnos sanamente, lo que nos permite mantener buenas relaciones en todos los ámbitos de la vida.

¿Cómo cultivar la autoestima?

Bajo ciertas circunstancias o adversidades, tener buena autoestima puede parecer una misión imposible, y si bien puede costar, a medida que la vamos cultivando, mejor actúa sobre nosotros y ante todo a lo que nos enfrentemos. Por ello, es importante trabajarla día a día y no esperar a tener un mal momento para desarrollarla.

  • No te juzgues por todo ni te reproches todo
  • Piensa en positivo
  • Colócate metas realistas
  • No te compares con otros, solo contigo misma
  • Perdónate, todos nos equivocamos
  • Acéptate cómo eres, pero busca superarte
  • Trátate con respeto y cariño
  • Regálate tiempo
  • Critícate solo de forma constructiva

La autoestima, tu relación contigo

Sí, básicamente, de eso se trata, de la relación que mantienes contigo misma, cómo te sientes, cómo te muestras ante los demás y hasta la forma en la que recibes los comentarios de tu entorno. En un conjunto de tus juicios propios y tus afectos hacia sí.

Ansiedad y depresión

Que la depresión y la ansiedad no te paralicen

Parte de vivir, significa sentir todo lo que la vida conlleva, incluyendo la depresión y la ansiedad, la clave está en saber superar.

Como seres humanos que somos movidos por los sentimientos y las emociones, estamos expuestos a experimentar cualquiera, ya sea positiva o negativa. Hay ocasiones en las que nos podemos sentir deprimidos o ansiosos, todo eso es normal, por el contrario, no responder activamente ante las cosas, si es señal de alarma. El problema con este tipo de estados, viene cuando se apoderan de nosotros al punto de paralizarnos o estancarnos.

¿Qué son la depresión y ansiedad?

Se trata de dos trastornos mentales que se tienden a confundir porque tienen similitudes, pero en realidad no son igual. La depresión es un estado de ánimo que implica tristeza, decaimiento, pérdida del interés por todo o algunas cosas, baja autoestima, entre otras. Por otro lado, la ansiedad hace referencia a un estado mental que provoca inquietud e inseguridad, además, está asociado a un sentimiento anticipado ante lo que se considera o es desconocido.

Que no te paralicen

Si bien todos pasamos por estados de ese tipo, no nos podemos permitir que ellos nos detengan y estanquen; ya que, en ese punto, no solo van afectando los síntomas, sino que puede ir generando otras enfermedades, por lo que con el tiempo va actuando en detrimento de la salud, tanto física como mental. Asimismo, también influye negativamente sobre las relaciones interpersonales en todas las áreas, familiar, sentimental, laboral y social. También es importante destacar que cuando nos paraliza, nos hace perder oportunidades de crecimiento.

Consejos para que la depresión ya ansiedad no te paralicen

Cuando se está pasando por una circunstancia compleja, es normal sentir que nada nos puede sacar de ahí, pero no es así, y lo más importante es que en primera instancia, depende de sí mismos superar esos episodios de depresión y ansiedad para continuar.

  • Mantente activa
  • Piensa en positivo
  • Cultiva tu autoestima
  • Estimula tu inteligencia emocional
  • Afronta las adversidades
  • Marca tus objetivos
  • Aprende a relajarte
  • Busca soluciones y no trabas

Cuidado con los medicamentos

Muchas veces, buscamos soluciones fáciles para solventar nuestras condiciones, pero esto es muy delicado, sobre todo, cuando esos remedios tienen que ver con fármacos, Cuando alguno logra hacernos sentir mejor, se corre el riesgo de crear una independencia, cosa que es perjudicial en todo sentido. Así que antes de probar la medicina, es bueno buscar otras alternativas.

Metas y objetivos

Cómo lograr que tus metas y objetivos se materialicen

Un paso importante para que tus metas y objetivos se materialicen es preguntarse si lo que en tu hoy haces, te acerca a eso.

La mayoría de las personas, por no decir todas, tenemos metas y objetivos que deseamos lograr; unos son más ambiciosos que otros a la hora de determinarlos, pero siempre habrá propósitos que se quieran ver materializados, no obstante, no basta con anhelarlos, si no se trabaja para ello, solo quedarán en un “yo quería” y no en un “yo lo intenté” o “yo lo logré”.

Trabajar en las metas y objetivos

Si se quiere materializar cualquier anhelo o intención, es fundamental accionar en pro de eso, nada va a llegar de la nada, hay que contar con capacidades, valores y virtudes para ir detrás de las metas, ¿qué quiere decir esto? Que no podemos quedarnos inertes solo con el deseo, sino lo contrario, ser proactivos e ir en función de eso, por lo que hay que determinar espacios concretos para eso, los cuales pueden ser diarios o semanales, pero intentar siempre ser constantes.

Conócete y establece enfoques claros

Antes de intentar materializar metas y objetivos, es importante revisarnos a sí mismos y definir con certeza si es eso lo que realmente se quiere, si nos vamos de una a la práctica, puede que empecemos a tropezar mucho en los intentos, y eso puede ser un signo de que no sale bien porque no nos gusta del todo lo que hacemos o no estamos tan convencidos, quizá esa no sea una meta para nosotros. Tienes que encontrar tu esencia verdadera para entender a dónde quieres llegar, cómo, cuándo y con quien.

Recomendaciones para materializar metas y objetivos

Una vez que has entendido lo que deseas, entonces si puedes empezar a trabajar para hacer de tus anhelos una realidad tangible, es decir, materializada.

  • Define pequeños objetivos de las grandes metas
  • Mantén una mente positiva
  • Establece indicadores de éxito para que midas tu progreso
  • Está pendiente y cuida el entorno
  • Identifica tus propias limitaciones y las del entorno
  • Determina los recursos a tu disposición
  • Piensa en alternativas
  • Piensa en los peores escenarios para evitarlos y perderles el miedo
  • Si algo haces mal, reconócelo, es el primer paso para superarlo
  • Disfruta del camino y el proceso
  • Visualiza las metas materializadas

Debes tener en claro ciertas estrategias y consejos como estos para emprender el camino al logro, entendiendo que en él pueden pasar muchas cosas y hay que estar lo más preparado posible, y siempre sosteniendo el “yo puedo” es importante automotivarse y sacar de si lo mejor.

Perseverancia y constancia

Con perseverancia y constancia siempre se logra más

Cuando se desea alcanzar más, ya sea en lo laboral, académico u otro, es esencial la perseverancia y constancia para lograr más.

¿Qué entendemos por perseverancia y constancia? Se pueden interpretar como sinónimos, pero mejor digamos que son dos valores estrechamente vinculados, y cuando trabajamos con ellos en conjunto, son muchos los beneficios que nos aportan, en especial cuando se trata de lograr más, y bueno, ¿en qué? en todo lo que se quiera alcanzar.

¿Qué son la perseverancia y constancia?

La perseverancia nos hace referencia a la firmeza y determinación con la cual se emprenden actos en pro de lograr otros, inclusive si las circunstancias son adversas. Por su parte, hablamos de la constancia como la voluntad inalterable y frecuente en la determinación para alcanzar algo; esta también tiene que ver con durar largo tiempo, es decir, perdurar en el tiempo en el intento de algo.

Importancia de trabajar ambos valores

Los dos son sumamente valiosos, porque cuando se cultivan y trabajan adecuadamente, nos pueden garantizar que si se presentan adversidades y complicaciones en el camino no abandonaremos con las primeras derrotas, es decir, te ayudan a mantener la disciplina, la intención y el enfoque claro en lo que deseas alcanzar, por eso, te permiten lograr más. Tanto la perseverancia, como la constancia, también se entienden como virtudes que te llevan al éxito.

Cultiva ambas virtudes y logra más

Para alcanzar los objetivos y siempre lograr más, es importante y fundamental actuar en pro de ello; las metas no llegarán solas, hay que buscarlas y hasta construirlas, y para ello, es necesario trabajar día a día.

  • Establece las metas
  • Separa las metas por objetivos pequeños
  • Designa una cantidad diaria o semanal para trabajar por tu meta
  • Crea un recordatorio para que te mantengas activa
  • Vincula tus objetivos con hábitos diarios
  • Mantente apegado a tus valores
  • Escucha tu entorno, pero no te tomes las criticas
  • Acepta las veces que te caes, pero vuelve a levantarte
  • Analiza el porqué de los fracasos
  • Visualiza el logro y así te mantendrás motivada

El proceso de mantener la constancia y la perseverancia puede ser tedioso y complicado, sin embargo, cuando se logra adoptar el ritmo, comienza ser más sencillo, además, siempre la sensación de alcanzar las metas y lograr mucho más va a ser una motivación para no decaer.

Identifica las motivaciones

Identifica las motivaciones para seguir adelante

¿Por qué trabajas, estudias, viajas y haces todo lo que haces? Porque tienes motivaciones para seguir adelante, pero ¿las logras identificar?

Como seres humanos que somos movidos por nuestras emociones y sentimientos, puede que en algún momento caigamos en desesperanza, tristeza, enojo, frustración o cualquier emoción que nos impida continuar, y ante eso, lo mejor es identificar aquellas cosas o personas que nos motivan e impulsan a seguir adelante. Dentro de los sentimientos que nos mueven también está el amor y otros positivos, así que todo por lo que experimentemos eso, puede ser un motivo.

¿Qué entendemos por motivación?

Lo podemos percibir como un estado propio, interno e individual que nos impulsa a accionar, nos dirige y conduce hacia objetivos específicos, aunque también. La motivación actúa como determinante para la conducta. También la podemos comprender como la acción y el resultado de motivar, lo cual nos puede llevar a reaccionar u omitir acciones.

¿Por qué identificar las motivaciones?

Todo lo que hacemos tiene una razón de ser y un móvil que nos conduce a eso, si no tuviésemos motivaciones, no haríamos nada, detrás de cada cosa hay un interés intrínseco, por ejemplo, podemos trabajar por distintas razones, y una de ellas que nos pueda motivar, puede ser el ganar experiencia, otra, el tener ingresos monetarios, y así con todo. Los motivos son los que nos dan el interés de hacer algo o dejarlo de hacer, pero sin ellos, estaríamos como en el medio.

Consejos para que identifiques tus motivaciones

En ocasiones tenemos los motivos delante de nosotros y no alcanzamos a verlos, así que, para esos casos, aplican estas recomendaciones.

  • Sincérate contigo para que puedas percibir con claridad
  • Dibuja o pega imágenes de todo aquello que deseas y visualízalo constantemente
  • Comparte contigo mismo
  • Coloca en orden tus prioridades e intereses

Motivaciones claras, camino fluido

Cuando logras visualizar qué te motiva, percibes bien a dónde te van a conducir esas motivaciones y cómo las alcanzarás; todo ello hace que el proceso para lograr los objetivos sea más sencillo y fluido. Además, las motivaciones fungen como fuerza impulsora, esa que te levanta y te hace seguir adelante con disciplina.

ética y moral

¿Cuál es la relación y diferencia entre la ética y la moral?

Generalmente se tiende a tener confusión sobre si la moral y la ética significan lo mismo, pero son valores diferentes y ambos importantes.

Como seres humanos individuales y a la vez pertenecientes a un mismo colectivo, nos regimos por ciertos valores que determinan el actuar y pensar con respecto a todo, tanto lo interno, es decir, lo que deviene de sí mismos, como lo que ocurre en el entorno, tal es el caso de la moral y la ética; estas no significan lo mismo y, por tanto, no se aplican del mismo modo.

Diferencias entre la moral y la ética

Cuando hablamos de moral nos referimos a todos aquellos estándares por los cuales la sociedad se rige, básicamente son principios que están muy vinculados a lo que es la cultura. Por su parte, la ética es más un valor personal sobre la percepción que se tiene en cuanto a lo moral, es como el análisis o reflexión de cada persona sobre las normas compartidas. La ética nos permite definir una línea para nuestra propia conducta, también discernir sobre lo que consideramos que está bien o mal.

¿Cómo se sostiene o sé es flexible con la moral y la ética?

Al ser la moral determinada por los propios individuos pertenecientes a ese colectivo o por instituciones o grupos, esta puede mantenerse y ser consistente, sin embargo, varía de acuerdo a las regiones y épocas; lo que pudo no haber sido correcto décadas atrás, puede que ahora si lo sea. Por otro lado, con la ética también sé es flexible en función de la evolución de cada quien, a medida que se obtienen más vivencias, se pueden modificar las percepciones con respecto a los valores.

¿Debemos ser morales y éticos?

La verdad es que si, ser personas con una buena moral nos permite unirnos como sociedad, no ocasionar caos ni desequilibrios entre unos y otros, además, dice mucho de cada uno como ciudadano y promueve la buena convivencia. Y ¿por qué ser éticos? Porque aun cuando formamos parte de un todo, tenemos ideologías y puntos de vista distintos, tenemos la capacidad de discernir, y precisamente es para usarla y construir también pensares individuales.

Encuentro entre ambos valores

La diferencia más grande entre ellos es que una representa un todo y el otro lo individual, y lo que sucede aquí es que hay mantener un equilibrio entre ambos, uno no debe transgredir al otro. Es importante comprender que no podemos pasar con nuestra ética por encima de los otros, aun cuando se tenga un pensar diferente, hay que ser tolerantes y respetuosos ante el entorno y viceversa, que la moral no sesgue la capacidad de razonamiento individual, no la limite ni retraiga.

Disciplina para alcanzar metas

El valor de la disciplina para alcanzar metas

Parte de forjar un futuro estable y deseado en cada área de la vida, es el hecho de tener disciplina para alcanzar metas.

No basta querer algo para lograrlo, si bien es importante el deseo de alcanzarlo, no es suficiente, se necesita trabajo, dedicación, compromiso, interés y, sobre todo, mucha disciplina; esta es clave para alcanzar los objetivos definidos, e inclusive, en los tiempos dados como límite.

Comprendamos la disciplina

La disciplina se entiende como una serie de patrones, normas o pasos que se siguen de forma constante y comprometida y que conduce a alcanzar metas específicas. Sin embargo, una frase muy conocida con respecto a la disciplina, dice “es aquello que no quieres hacer, pero igual lo haces”, esto haciendo referencia a que a veces es tedioso comprometerse, ser cumplido y enfocarse en objetivos, pero, igual se cumplen.

¿Por qué la disciplina se asocia a las metas?

La disciplina debe ser parte de la formación general; ya que es fundamental para cumplir todas las aspiraciones propuestas, tanto a nivel personal como profesional. No puede haber éxito si no hay una dedicación constante y un compromiso real en pro de lograr esos objetivos. Es precisamente la disciplina la que nos lleva a tener hábitos de vida que nos conducen a estar donde deseamos, cuándo y cómo también.

Ten disciplina para lograr tus objetivos

En ocasiones suele ser complicado adaptar una forma de vida comprometida con los objetivos, puesto que muchas cosas pueden interferir en ello, tanto externas como internas, es decir, hay responsabilidades que a veces se imponen sobre otras, como tener hijos, la pareja, la familia e inclusive los problemas. Por otro lado, están los internos, los que provienen de sí mismos, como la flojera, la falta de compromiso, el poco interés por crecer y un sinfín de excusas para procrastinar. No obstante, es cuestión de querer de sinceridad y experimentar un modo de vida disciplinado, que no necesariamente tiene que ser, tedioso ni aburrido.

  • Sé consciente del valor del tiempo
  • Reconoce tus debilidades y fortalezas
  • Establece metas claras
  • Haz las cosas de forma constante
  • Ten presente que los objetivos los puedes alcanzar
  • Analiza las cosas con distintas perspectivas
  • Construye tu propio plan de acción y cúmplelo
  • Siéntete satisfecho con cada avance

La disciplina te conduce a los logros

Ser disciplinado te permite desarrollarte adecuadamente en el proceso de alcanzar cualquier meta, además, te da la motivación y convicción para afrontar cada desafío que se te presente con la mejor disposición. La disciplina es precisamente eso que te ayuda a llegar cada vez más lejos, inclusive si estás cansado, tuviste una derrota, experimentas una mala situación o cualquier cosa que te esté desanimando.

Alcanzar tus objetivos

El poder de la visualización para alcanzar tus objetivos

Todos tenemos el derecho y la habilidad de visualizar los objetivos a alcanzar, solo hay que desarrollarlo y ponerse en práctica.

Todos tenemos aspiraciones y objetivos de vida que deseamos alcanzar, y algo que nos motiva a emprender los logros y tener más fuerza y entusiasmo en el proceso, es visualizar esos objetivos materializados; esto inclusive nos ayuda a tener una perspectiva más determinada de lo que se quiere y cómo se quiere llegar a ello, de ahí la importancia de imaginar las metas.

¿Qué es la visualización de objetivos?

Básicamente son técnicas o herramientas de las que todos nos podemos valer para imaginarnos cómo sería experimentar un logro. Si bien cualquiera lo puede hacer, hay personas que les cuesta un poco más o sencillamente, no lo consiguen; ante eso, existen terapias y grupos que ayudan el desarrollo de esa habilidad. Es como ejercicio o entreno mental que requiere de concentración y mucha imaginación.

Lo importante de visualizar tus metas

Hacer uso de esta técnica nos brinda muchos beneficios, pero el principal, es la experiencia de imaginar el proceso hacia una meta y la satisfacción de verla realizada de forma muy cercana y como si fuese existente; esto hace que puedas tener una idea del sentir real que puedas vivir. Al momento que despiertas de la imaginación, esas emociones que sientes te impulsarán a darte cuenta de que, si quiere lograrlo, debes lucha por ello con todo lo que tienes. Esto es una forma de motivarte al logro.

¿Cómo lograr visualizar tus objetivos?

Hacerlo puede parecer complicado, sin embargo, no lo es, es más, en ocasiones lo hacemos y ni cuenta nos damos que estamos poniendo en práctica esa habilidad. Pero si deseas hacerlo de forma consciente y con toda la intención, hay ciertas cosas que debes tener en claro y aplicarlas.

  • Mantén claro tu objetivo a alcanzar
  • Hazlo en lugares tranquilos y agradables
  • Procura una actitud positiva
  • Sé constante con tus visualizaciones
  • Dale rienda suelta a tu imaginación
  • Enfócate en resultados

Visualiza y aplica

Visualizar eso que quieres alcanzar está muy bien, pero lo que está mal es engancharte solo en esas ideas y pensamientos y olvidarte de actuar proactivamente a favor de esos. Recuerda que esta técnica te impulsa, empuja y motiva, más no materializarás nada si no accionas. Tienes que saber si lo que haces o vas a hacer te acerca a tus anhelos.

Resiliencia

¿De qué se trata la resiliencia emocional?

Ser fuerte ante las adversidades implica tener resiliencia, puesto que esta nos conduce por caminos de superación personal.

Todos en la vida experimentamos situaciones y momentos complejos que nos sacan de nuestra zona de confort y nos pueden tambalear emocionalmente, no obstante, ahí es donde cada persona descubre que tan fuerte puede ser y cuál es su capacidad para hacerle frente a esas circunstancias, quienes logran hacerlo adecuadamente, es porque construyen la resiliencia.

¿De qué se trata la resiliencia?

La resiliencia es entendida como la capacidad que tienen las personas para afrontar o adaptarse a circunstancias de alto impacto y trascendencia, es decir, aquellas que representan tristeza, rabia, frustración, entre otros sentimientos. Generalmente, son situaciones traumáticas, como el fallecimiento de un familiar, una ruptura sentimental, el diagnóstico de una enfermedad severa, entre otras.

La resiliencia se puede construir y mantener

No todas las personas cuentan con la habilidad de la resiliencia, puesto que son más sensibles, no saben cómo controlar sus sentimientos o canalizarlos adecuadamente. Muchos logran alcanzarla después de situaciones dolorosas o complejas; ya que se vieron en la necesidad de intentar cultivarla para su bienestar. No obstante, hay quienes sin haber experimentado ninguna situación desagradable se inician en una vida de resiliencia con el propósito de tener más bienestar y también para aprender a afrontar hechos complicados.

¿Cómo cultivar la resiliencia emocional?

Cuando se está viviendo un momento de desequilibrio emocional a consecuencia de una circunstancia, es normal sentir que no se puede lograr afrontar ni superar la situación, pero con un poco de tiempo, es suficiente para que las emociones se apacigüen un poco y entonces ahí buscar mejoras en la vida, en este caso emocionalmente, con el propósito de aprender a vivir la vida con todo y sus momentos no agradables.

  • Reconoce tus sentimientos y vívelos sin estancarte en ellos
  • Intenta ser positiva en cada momento
  • Rodéate de personas que te quieran y a quienes quieras
  • Acepta las circunstancias
  • Mantén pensamientos constructivos
  • Proponte metas y objetivos
  • Actúa en pro de tu bienestar
  • Confía siempre en ti
  • Mantén el optimista sin dejar de ser realista
  • Búscale un lado positivo a cada circunstancia o velos desde un punto de vista distinto.

La resiliencia emocional te lleva a vivir mejor

En la vida van a haber situaciones que no se quieran experimentar, pero que de todas formas van a ocurrir, puesto que nada ni nadie es eterno, de ahí que es importante prepararse emocionalmente para enfrentar cualquier adversidad y superarla de la mejor manera.

Integridad valor

La integridad como valor personal

La integridad es un gran valor que implica mantener una alineación entre lo que se piensa, se dice y se hace, es decir, todo en perfecta consonancia.

Como personas hay ciertos valores que debemos construir en nosotros, mantenerlos y fomentarlos cada día; ya que nos ayudan a crecer de forma sana y a tener mejor contacto y relaciones con el entorno, tal es el caso de la integridad, un valor fundamental, sobre todo hacia nosotros mismos, puesto que nos hace personas intachables.

¿Qué es la integridad?

La integridad es un valor que involucra la rectitud, honradez, sinceridad, entre otras cosas. Una persona íntegra, es una persona intachable, completa, que actúa apegada a los buenos principios, pero lo mejor es que es sincera consigo misma, porque no tiene una doble moral, es decir, ser integro significa mantenerlo aun cuando nadie nos ve y nadie nos podría juzgar, pero de eso se trata, de ser transparente en todas las áreas de la vida.

Importancia de la integridad como valor

Una persona íntegra lleva consigo otros tantos valores positivos, que aunados a la integridad lo dirigen por un camino de éxito profesional y personal, lo que hará que cada día se sienta más satisfecho de si mismo. Por otra parte, este valor provocará que las personas lo perciban como confiable y valioso, cosa que genera relaciones más sinceras y estrechas con el entorno. Por otra parte, si cada persona se manejara basada en la integridad, las sociedades más cooperativa y amena para todos. La integridad es parte de un buen desarrollo individual y colectivo.

¿La integridad viene con uno o se construye?

La integridad en si es innata, natural y propia de cada persona de acuerdo a su personalidad, carácter, pensamiento y actitud, sin embargo, cuando se es niño, todo el entorno influye en la construcción de los valores, puesto que los infantes y jóvenes son mucho de lo que ven, por eso es importante darles buenos ejemplos. Todo esto nos dice que la integridad es un valor que también se puede y debe inculcar e ir fortaleciendo con el paso del tiempo desde la etapa inicial, de ese modo, cuando van creciendo lo van viendo como un estilo de vida y no como una imposición o norma que deben cumplir.

Integridad, valor para la vida

Definitivamente, la integridad es un valor que nos ayuda a vivir con mayor plenitud y tranquilidad, principalmente consigo mismos, y luego con todo el entorno. La integridad contribuye a generar confianza y admiración, a sentirnos bien internamente y a eliminar las indecisiones.

Miedo hacia los cambios

Consejos para superar el miedo hacia los cambios

No podemos dejar de experimentar la vida y sus cambios por miedo, al final, estos igual pasarán y entonces, nos habremos perdido oportunidades.

El miedo es una emoción básica y natural que todos sentimos, este no se puede eliminar, pero si enfrentar y controlar. La vida es un constante cambio, un minuto no es igual al otro y así; somos seres evolutivos y cambiantes, de la misma forma, todo nuestro entorno. Sentir miedo al enfrentarnos a lo desconocido o nuevo es válido, lo que no nos podemos permitir es que este nos paralice e incapacite.

¿Qué entendemos por miedo?

Este es una emoción o sensación de angustia hacia algo lo peligroso, que puede ser real o imaginario. Hay un miedo que tiene que ver con la prudencia, alarma o resguardo, en estos casos, es útil, puesto que nos cuidamos y cuidamos de otros, ahora, el miedo experimentado como amenaza, terror y presión, es dañino, altera nuestra salud mental y hasta física, además, nos paraliza, lo que muchas veces nos puede hacer perder oportunidades de vida.

Los miedos al cambio

Uno de los miedos que más experimentamos es a los cambios, a eso desconocido, son muy pocas las personas que desean salir de su zona de confort, pero es precisamente esa zona y ese miedo el que nos limita y pude conllevar un estancamiento en cualquier área de la vida, tanto amorosa, laboral, familiar, social, profesional, entre otras. La vida hay que vivirla, con todo y sus éxitos y fracasos, pero nunca hay que preferir quedarse en un mismo punto, la idea es crecer y desarrollarnos haciendo cosas distintas.

Consejos para superar el miedo al cambio

Si bien nos puede parecer complicado, no lo es cuando tenemos la intención de enfrentarlos, y de eso se trata, porque no podemos eliminarlos, pero si manejarlos y canalizarlos de forma positiva para nuestro propio bienestar.

  • Deja de huirle a tus miedos
  • No los niegues, reconócelos
  • Identifica y siente como tus miedos se hacen presentes
  • Afróntalos con la disposición y convicción de que puedes controlarlos
  • Abórdalos como oportunidades para crecer y desarrollarte
  • Date la oportunidad de disfrutar y cambiar

Cambiar significa trasladarse de un punto a otro, si bien esas variantes pueden no ser positivas, siempre dejarán un aprendizaje cuando te dispones a verlos con buenos ojos. Ahora, no te resistas a los cambios, inevitablemente van a pasar, el tiempo no se detiene y nada ni nadie es eterno, además, no puedes imaginar qué cosas buenas pueden traer a tu vida. No olvides que muchos son positivos, y si no, tú los puedes transformar.