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Decisiones asertivas

No es cuestión de suerte, se trata de decisiones asertivas

En el transitar de la vida y el éxito en ella, dependen exclusivamente de las decisiones que se tomen, y no del efecto de la suerte. 

Pensar que la vida es un asunto de suerte es exponerse considerablemente al fracaso. Ni siquiera la suerte misma se acerca a alguien que no esté construyendo nada. 

Afortunadamente nuestro mundo, sus avances y todo lo que disfrutamos hoy fue construido con base en las decisiones asertivas, la disciplina y la constancia. La realidad que hoy vivimos, no es para nada una consecuencia de la suerte. 

Por eso, para los soñadores y constructores de futuro. A continuación, algunos consejos para ser aún efectivos en la toma de decisiones.

Definir los objetivos: 

Los ejecutivos atienden muchos asuntos a la vez, por lo tanto, es importante no perder la dimensión ni rumbo de los mismos. Es necesario tener muy claro desde un comienzo, los alcances y resultados que se deben conseguir en cada uno de sus proyectos y además, medirlos constantemente para modificarlos en su momento. 

Tener en cuenta las consecuencias de cada decisión: 

Es necesario realizar una matriz que indique los efectos y el impacto de una decisión; es decir, que al identificar una o más alternativas para llegar a un fin, deben ser evaluadas para elegir la correcta.

Modificar decisiones sin es necesario: 

Tomar una decisión no significa que con ella se cumpla el objetivo. Si tal vez, no se ven los resultados que visualizó con anterioridad, no le tema al cambio ni a replantear decisiones, si lo percibe a tiempo podrá modificarlo.

Asumir los riegos: 

Arriesgarse no es algo negativo, por el contrario, es tener seguridad y confianza en lo que hace, así que anímese a confiar en usted mismo, en su instinto y en su equipo de trabajo.

Este es un proceso de aprendizaje, si los resultados no son los esperados no se angustie, aprenda de los errores y los fracasos, estos lo llevarán al éxito.

Éxito profesional

¿Éxito profesional antes de la edad adulta?

La edad adulta es una preocupación para muchos, casi todos quieren llegar a esta etapa de la vida con importante éxito profesional.

El éxito profesional es el deseo de la mayoría de las personas que han invertido tiempo de su vida en capacitación, formación y conocimiento. El propósito no solo es ejercer la carrera y sostenerse económicamente de la profesión aprendida. El principal objetivo es llegar a una edad adulta sin vivir limitado a una pensión.

Pero, ¿cómo lograr este éxito antes de llegar a una edad adulta? Esta es la pregunta que en la actualidad se hacen muchos profesionales. Algunos sienten que van bien encaminados, otros consideran que lo que hacen no es suficiente, y otros tienen la incómoda sensación de hacer fracaso en lo que eligieron.

A continuación, algunos consejos para garantizar una vida profesional exitosa antes de llegar a la edad adulta.

Administrar tiempo

Quien no comprende el valor y la importancia del tiempo se expone al fracaso. Por ello, quienes no administran correctamente las etapas de la vida no puede garantizar el éxito en la edad adulta.

Toma de decisiones

La vida es una constante decisión, y no decidir ya cuenta como una decisión más. Aprender a elegir es una virtud imprescindible cuando se quieren llegar a las últimas etapas de la vida de forma exitosa.

Aprovechar oportunidades

Por lo general quien proyecta una mejor vida en el futuro valora cada oportunidad que la vida la presenta. Esto les permite desarrollarse y potencializar sus talentos y habilidades. Mientras más se aprovechen las buenas opciones, muchas más garantías de éxito se tendrá en lo por venir.

Aprender de la experiencia

El transitar por la vida es una escuela, cada experiencia que se vive tiene un aprendizaje. Aprender a valorar cada lección y aprendizaje no solo permite madurez, también garantiza un futuro extraordinario.

mente poderosa

5 Hábitos para mantener una mente poderosa

Una mente poderosa amplia la visión de vida, mejora la relación con el entorno, y fortalece las emociones en los momentos de dificultad.

Tener una mente poderosa hace clara alusión a las personas que tienen una motivación realmente fuerte en su vida o en su entorno, por lo general conseguir algo así, demanda mucho trabajo y sacrifico.

A continuación, los 5 hábitos más importantes para mantener y desarrollar una mente poderosa.

Levantarse temprano

Las personas que se levantan temprano, por lo general tienen una vida más activa. Como consecuencia esta excelente costumbre permite que la mente este aún más preparada para las acostumbradas jornadas diarias, además de plantearse metas y propósitos.

Actividad física diaria

Ejercitarse a diario es sin duda un hábito con muchos beneficios a la salud, se libera energías negativas, además recarga de pilas positivas y ayuda considerablemente a la mente. No es necesario tener rutinas extensas, basta con hacer rutinas de ejercicio, de al menos 20 minutos diarios para obtener estos importantes resultados.

Curiosidad intelectual

Leer un libro, investigar sobre un tema, o realizar algún tipo de curso es uno de los hábitos más importantes en una persona con una mente poderosa.En otras palabras, nutrirse de conocimientos nuevos, plantearse metas y objetivos es sin duda una de las rutinas más importantes.

Relacionarse bien con otros

Para tener una mente poderosa es conveniente crear una red social cercana y mantener el vínculo con el resto de personas. La convivencia y el desarrollo de las relaciones interpersonales amplían los criterios, y mejoran las perceptiva de vida, pero sin descuidar las obligaciones por las relaciones sociales.

Rodearse de personas positivas

Un entorno positivo convierte a las personas en entes positivos y de éxito. Por ello, es importante rodearse de persona con la capacidad de buscar soluciones a los problemas y mantener viva la esperanza.

Ser persistente

Esta es la clave para alcanzar tus metas, no te rindas nunca e inténtalo siempre, aunque sea difícil. El éxito llega a quien nunca deja de intentarlo, a quien no se rinde, y a quienes bajo ninguna circunstancia renuncian.

Fuente: https://thesharktrainings.com

empatía

La empatía y sus 5 virtudes más importantes

Mucho se puede decir de la empatía, pero una de sus más grandes virtudes es el efecto positivo que tiene en el entorno que nos rodea.

La empatía nos permite conectarnos con lo que otros sienten o piensan, es una extraordinaria manera de relacionarnos con las otras personas, y establecer alianzas constructivas y enriquecedoras. 

La capacidad de ser empático es, además, una habilidad social sumamente relevante en nuestras relaciones familiares, escolares y profesionales. A continuación, algunos aspectos más importantes de esta virtud:

Comprensivos

Las personas empáticas suelen ser muy solidarios con las causas ajenas. No ligero al juzgar, y trata siempre de colocarse en los zapatos de la otra persona. Por lo general, son de esas amistades que suman y potencian a su entorno.

Atentos  

Debido a tienen la cualidad de ser comprensivas, tienden a escuchar a los demás cuando lo necesitan. Las personas empáticas siempre estás dispuestas a escuchar al otro y son muy buenas conversadoras. Por eso, cuando alguien está enojado o triste es importante darle la oportunidad para expresar el porqué.

Solidarios

Tienen una elevada sensibilidad hacia los demás. Suelen solidarizarse con lo que sienten o padecen las otras personas. Por eso, la empatía tiene mucho que ver con la solidaridad, con las ganas de ayudar al otro, especialmente cuando pasa por una situación de necesidad. Un ejemplo de esto es ayudar a un amigo que está pasando por un momento difícil.

Respetuosos

Conocen y entienden muy bien que en la vida y en las relaciones hay límites que no deben cruzarse. Respetan el sentimiento, la conducta, decisiones y la manera de en cada quien afronta la vida.

La empatía es una virtud trascendental, pues todo lo que hacemos en esta vida tiene un efecto en la posteridad. Todo el que obra bien, cosecha para sí amor, felicidad y apoyo.

liderazgo

Delegar y facultar en el liderazgo

La característica principal del liderazgo es dirigir a un equipo de trabajo. Por ello , es importante desarrollar la capacidad de delegar y facultar

No se pueden lograr grandes resultados si el líder no consigue identificar el potencial de su equipo de trabajo, y la única forma de lograrlo, es asignando funciones que exhiban las capacidades, talentos, y conocimientos colectivos.

Uno de los ejercicios más eficientes para potenciar el talento del equipo de trabajo consiste en delegar y facultar. Ambas acciones permiten medir resultados y establecer objetivos determinados.

Delegar

Según la Real Academia Española. Delegar es el dicho de una persona, autorizar (a otra) para que haga algo en su lugar. Otras definiciones establecen que, delegar es dar a una persona poder para que la represente y lo ejerza en su nombre.

Básicamente, delegar tiene que ver con realizar una asignación establecida por una persona en su nombre y bajo sus créditos. Es importante destacar que en esta acción no hay autonomía, solo el cumplimiento de la tarea o función ordenada.

Delegar es importante dentro cualquier organización o equipo de trabajo, es un tabulador de competencia y compromiso. Además de conectar al equipo con la visión, estimula el alcance de resultados y la eficiencia.

Facultar

Es dar autoridad, poder o derecho a alguien para hacer algo. En esta acción la persona puede ejercer una gestión propia con el fin de cumplir la tarea o requerimiento asignado.

Cuando se faculta no se marcan directrices, solo se fija una meta. Esta acción da espacio a la creatividad y el talento de la persona. Esto permite que pueda desarrollarse con pleno criterio y uso de sus conocimientos.

Es importante para toda organización aplicar ambas acciones, pues desarrollan potencialmente el talento y la capacidad del equipo de trabajo. Además, abre una brecha importante en el desarrollo colectivo y las mejoras del servicio.

Tanto facultar como delegar forman parte del ejercicio del liderazgo, a través de ellas, se puede medir la capacidad del capital humano y expone las habilidades de cada persona que compone el equipo de trabajo.