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Valores personales

Tus valores personales ayudarán a que tomes mejores decisiones

Los valores personales son aquellos que nos van trazar el camino a seguir dentro de nuestra vida. Estos valores son usualmente los valores sociales que han pasado por nuestro análisis de conciencia y ahora son aplicados a nuestro día a día.

Como personas estamos en la necesidad de interactuar con los otros, esto nos expone a situaciones donde elegir una u otra opción se hace complicado y cuando no sabemos lo mejor es apelar a lo más arraigado dentro de nosotros que son nuestros valores morales.

Valores que pueden ayudar en la toma de decisiones

Sinceridad: a veces cuando se nos plantea una situación complicada debemos ser sinceros con aquello que nos rodea, además de con nosotros mismos. La sinceridad nos ayudará a tomar decisiones más acertadas.

Algo a resaltar es que ser sinceros no significa ser hirientes, tenemos que buscar la forma de decir las cosas sin lastimar a quien nos escucha, esto en vista que los otros no merecen ser dañados.

Integridad: ante situaciones complicadas lo mejor es siempre mantenerse apegado a nuestras creencias, hacer algo que no consideremos fructífero o lícito para nosotros puede acarrearnos consecuencias emocionales importantes.

Constancia: a veces es complicado hacer lo que nos gusta, esto debido a diversas razones, pero si sabemos que es lo correcto o lo que nos hace bien. Es importante perseverar y en un futuro ver los frutos de eso que hacemos desde el cariño.

Nuestros valores personales van a ser la guía de nuestra vida, desde que tenemos conciencia hasta nuestra edad adulta, por lo tanto, debemos tenerlos claros y saber que son innegociables.

En nuestra vida diaria las situaciones son variadas y distintas para cada uno de nosotros, entonces la única forma que tenemos para siempre estar tranquilos con nosotros y tomar las mejores decisiones es estar apegados a nuestros valores personales.

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Miedos

Miedos: 5 claves para superarlos

Los miedos son como una toxina paralizante que afecta la voluntad, el deseo y la posibilidad de alcanzar objetivos importantes en la vida.

Muchos planes, sueños y grandes obras han quedado inconclusos por culpa de los miedos. Su efecto puede ser devastador, no distingue raza, clase social ni ideología alguna.

Pero, ¿cómo superar los miedos? A continuación encontrarás 5 claves para superarlos desde ahora mismo.

Aceptar los miedos

Este punto no tiene que ver con apropiarse de los miedos, sino de reconocer que están presentes. A muchas personas les cuesta aceptar que tienen miedo. Se mienten así mismos contándose una historia falsa para demostrar una valentía que no tienen. El primer paso para superar un miedo es aceptarlo.

No escapar

Es algo común colocar excusas cuando se tiene miedo, esto ocurre como un mecanismo de evasión para no enfrentarlos. Sin embargo, esta reacción provoca aún más miedo, aumenta, se instaura en la mente, y es ahí cuando las personas se detienen.

Evitar la lucha

La mayoría de las personas prevén vencer el temor, buscando luchar contra ellos. Pero resulta que cuanto más se lucha, más grande y poderoso se convierten.

Afrontarlos

No es luchar, se trata de cambiar la perspectiva que se tiene del miedo y comenzar a verlos como grandes maestros que desafían a ir más allá. La idea es ir hacia aquello a lo que se le teme, es la única manera de librarse de ellos y alcanzar los objetivos propuestos.

Conócelos

En la vida de todo emprendedor en los que el miedo es parte de su experiencia, pero eso no es bueno tratarlos como una película de horror que deba ser evitada, busca el miedo para atraer cosas positivas.

“Haz la cosa que te dé miedo y síguelo haciendo. Esta es la forma más rápida y segura para vencerlo”, Dale Carnegie

Integridad valor

La integridad como valor personal

La integridad es un gran valor que implica mantener una alineación entre lo que se piensa, se dice y se hace, es decir, todo en perfecta consonancia.

Como personas hay ciertos valores que debemos construir en nosotros, mantenerlos y fomentarlos cada día; ya que nos ayudan a crecer de forma sana y a tener mejor contacto y relaciones con el entorno, tal es el caso de la integridad, un valor fundamental, sobre todo hacia nosotros mismos, puesto que nos hace personas intachables.

¿Qué es la integridad?

La integridad es un valor que involucra la rectitud, honradez, sinceridad, entre otras cosas. Una persona íntegra, es una persona intachable, completa, que actúa apegada a los buenos principios, pero lo mejor es que es sincera consigo misma, porque no tiene una doble moral, es decir, ser integro significa mantenerlo aun cuando nadie nos ve y nadie nos podría juzgar, pero de eso se trata, de ser transparente en todas las áreas de la vida.

Importancia de la integridad como valor

Una persona íntegra lleva consigo otros tantos valores positivos, que aunados a la integridad lo dirigen por un camino de éxito profesional y personal, lo que hará que cada día se sienta más satisfecho de si mismo. Por otra parte, este valor provocará que las personas lo perciban como confiable y valioso, cosa que genera relaciones más sinceras y estrechas con el entorno. Por otra parte, si cada persona se manejara basada en la integridad, las sociedades más cooperativa y amena para todos. La integridad es parte de un buen desarrollo individual y colectivo.

¿La integridad viene con uno o se construye?

La integridad en si es innata, natural y propia de cada persona de acuerdo a su personalidad, carácter, pensamiento y actitud, sin embargo, cuando se es niño, todo el entorno influye en la construcción de los valores, puesto que los infantes y jóvenes son mucho de lo que ven, por eso es importante darles buenos ejemplos. Todo esto nos dice que la integridad es un valor que también se puede y debe inculcar e ir fortaleciendo con el paso del tiempo desde la etapa inicial, de ese modo, cuando van creciendo lo van viendo como un estilo de vida y no como una imposición o norma que deben cumplir.

Integridad, valor para la vida

Definitivamente, la integridad es un valor que nos ayuda a vivir con mayor plenitud y tranquilidad, principalmente consigo mismos, y luego con todo el entorno. La integridad contribuye a generar confianza y admiración, a sentirnos bien internamente y a eliminar las indecisiones.

Líder

Yo quiero ser el líder

Toda persona tiene la capacidad liderar a otros; pero no todos tienen el carácter para sostener en el tiempo ese inmenso compromiso.

Cada ejercicio del liderazgo, independientemente el área donde se ejerza, trae consigo no sólo extraordinarias recompensas y reconocimientos, también grandes responsabilidades y riesgos que deben asumirse sin tardanza.

El liderazgo no es un traje que te quitas cuando el calor de las responsabilidades te hace sudar. De hecho, asumir cada uno de los riesgos de es lo que provoca semejante distinción.

Motivaciones incorrectas

Es común toparse en la vida con personas cuya única motivación es recibir recompensas y elogios por lo que hacen. Persiguen aplausos, cargos, títulos y posiciones, omitiendo los riesgos y responsabilidades que implica ser un referente ante los demás.

Este tipo de motivaciones, suelen llevar a las personas una profunda frustración de vida. Su interés nunca está puesto en el servicio a los demás si no en aquellas acciones que lo hacen ver como alguien virtuoso.

A decir verdad, es un proceso normal en toda persona querer ser reconocido en justa medida por lo que hace, pero es importante comprender que cuando esto se convierte en la única motivación, nada de lo que se logre puede ser sostenible en el tiempo. Tarde o temprano se desmorona.

Reconocimiento de otros

Cuando hablamos de un verdadero liderazgo nos referimos a un titulo que dan las personas. Es el reconocimiento que otros otorgan de manera espontanea y genuina a alguien que de alguna manera u otra es influyente en sus vidas.

No se puede dirigir a la fuerza, con manipulación o chantaje. Se necesita carácter, empatía y mucha responsabilidad para poder ser un buen referente para otros. 

Es normal que cuando el líder se impone, la rebelión se manifieste. Es algo natural en el ser humano, revelarse ante todo aquello que intenta doblegar su voluntad. Por ello, muchos modelos políticos totalitarios no transcienden en el tiempo, pues todo aquello todo aquello que tiene característica imperativas es rechazo por las masas.

El verdadero liderazgo inspira, impulsa y desarrolla a otros con su ejemplo. Asumiendo riesgos, demostrando carácter y generando la empatía correcta para ser reconocido.